viernes, 25 de diciembre de 2015

Mundo / Una abuela de Plaza de Mayo recupera a su nieta tras buscarla por Facebook / Vier Dic 25

Una abuela de Plaza de Mayo recupera a su nieta tras buscarla por Facebook

Una fundadora del colectivo, de 92 años, halla a la mujer que la dictadura robó hace 39


 Buenos Aires 25 DIC 2015 - 14:09 CST / Publicado en el Diario ELPAÍS elpais.com
  • Historia 
  • Política


  • Chicha Mariani, fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, y su nieta Clara, este jueves en el reencuentro que se hizo esperar 39 años. / CARLOS CERMELE (AFP)



    La que busca mucho a veces termina encontrando. María Isabel Chorobik de Mariani, más conocida como Chicha, una de las fundadoras y expresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, llevaba 39 años deseando reencontrarse con su nieta. Con aquella beba de tres meses que había robado la última dictadura militar de Argentina (1976-1983). La buscó por todos los medios. El año pasado, a los 91 años, comenzó a escribirle cartas abiertas por Facebook. Y en esta Nochebuena, a los 92 y cuando ya apenas mantiene la vista, pudo celebrar con su nieta reaparecida, Clara Anahí Mariani.
    Clara es hija de un matrimonio de militantes de la guerrilla peronista Montoneros. Una mañana de 1976 su padre salió de su casa en La Plata, y quedaron allí la beba de tres meses, su madre y otros cuatro compañeros de armas. Entonces irrumpieron las fuerzas policiales del régimen y después de horas de balacera mataron a la madre de Clara, Diana Teruggi, y a los otros cuatro montoneros. La niña sobrevivió, los policías se la llevaron y la entregaron a otra familia.
    Desde entonces, Chicha y su hijo, Daniel Mariani, la buscaron. En 1977, la dictadura también asesinó al joven militante. Chicha fue una de las 12 fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, institución que llegó a presidir. En 1989, Mariani renunció a Abuelas por diferencias con algunas de sus compañeras. En 1996 fundó la Fundación Clara Anahí para continuar con su búsqueda.
    En 2007, Chicha declaró en el juicio contra el comisario que había participado del operativo policial contra la casa de su hijo, Miguel Etchecolatz. "No me puedo permitir morirme, tengo que encontrar a mi nieta”, dijo aquella vez ante los magistrados.
    El año pasado, cuando la búsqueda parecía infructuosa, la nonagenaria comenzó a escribir en la cuenta de Facebook de su fundación cartas dirigidas a su nieta en un nuevo intento por hallarla. Publicó también fotos de aquella beba en sus primeros tres meses de vida, de su hijo y su nuera para que Clara reconociera los parecidos. “Mi querida nieta, mi querida Clara Anahí. Soy tu abuela”, comenzaba una de las cartas. "A pesar de que trataron de convencerme de que habías muerto en la balacera, yo sabía que estabas viva. Hoy está comprobado que sobreviviste y que te has criado en poder de alguna familia, y es posible que hayas armado la propia. Ya tienes 38 años, aunque puedas tener tu documento adulterado. Yo quisiera pedirte que busques fotos de cuando eras bebé y las compares con las que acompañan este texto. A mis 91 años mi aspiración es abrazarte y reconocerme en tu mirada, me gustaría que vinieras hacia mí para que esta larga búsqueda se concretara. Es el mayor anhelo que me mantiene en pie, el que por fin nos encontremos. Mi amada Clara Anahí, ¡¡mientras te espero seguiré buscándote!!”. En otra misiva decía: "Si tienes dudas de tu identidad anímate a buscarme. Acércate que te esperamos, con tus tiempos y necesidades”.
    Finalmente, la Fundación Clara Anahí anunció este jueves el hallazgo y por las redes sociales circularon fotos del reencuentro de Chicha y la joven de 39 años. Hasta el presidente de Argentina,Mauricio Macri, de distante relación con las Abuelas de Plaza de Mayo, se unió al festejo, con un mensaje de Twitter: “Alegría por la recuperación de la nieta 120. Es un triunfo de la búsqueda de la verdad y la defensa del derecho a la identidad”. Otros 300 nietos siguen en búsqueda.

    No hay comentarios:

    Publicar un comentario

    Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.