Tiempo de Política
Salvador Fernández
Isset, el peligro de la quiebra
El diagnóstico del banco Interamericano de Desarrollo fue claro en el 2012: con la proyección de las jubilaciones para el 2018, el gobierno de Tabasco habría acumulado un déficit de 18 mil millones de pesos.
Durante un diálogo con periodistas, el gobernador Arturo Núñez, acompañado por el secretario de Finanzas, Amet Ramos, explicó la responsabilidad histórica e inaplazable de darle solución financiera al ISSET, quebrado técnicamente desde hace más de dos décadas.
“La reforma a la Ley del Instituto de Seguridad Social del Estado de Tabasco (ISSET) no fue una decisión fácil. La medida
era necesaria porque sería irresponsable seguir permitiendo que se aumente el déficit público y no actuar a tiempo por evitar decisiones difíciles”, argumentó Núñez Jiménez.
Está a la vista que durante años las anteriores administraciones evadieron enfrentar el problema que se agravó con el uso del fondo de pensiones durante las inundaciones de 2007.
Por ello, llama la atención la crítica a la nueva Ley del Isset por el ex gobernador y actual diputado local Manuel Andrade, quien en su quinquenio nado de a muertito y heredó la crisis al gobierno de Andrés Granier.
Ahora con qué autoridad moral cuestiona desde la tribuna del Congreso la recién aprobada nueva legislación, que tenía antigüedad de 30 años. Aquí aplica bien la definición de la “oposición leal y la anti sistémica”, que más bien obedece a motivos político-electorales.
Ese punto se le preguntó al gobernador: ¿Por qué aprobar una ley que por su naturaleza traería resistencia, cuando está próxima la elección extraordinaria del alcalde de Centro?
La respuesta es lo inaplazable de dejar de subsidiar anualmente 800 millones de pesos, pese a los costos en las urnas que la medida conlleva.
Debemos diferenciar, entonces, la decisión de un estadista con las de los oportunista de sus antecesores.
El secretario de Finanzas Ramos Traconis precisó que en unos tres meses se comenzará a mejorar los servicios médicos de primer nivel y enseguida se estará den condiciones de conceder a los servidores públicos préstamos personales y créditos hipotecarios cancelados desde hace 15 años.
La manifestación convocada para hoy por los dirigentes de los burócratas es más motivada por razones políticas que de realismo financiero. Existe incongruencia de los sindicatos, pues el descuento del cinco por ciento al salario base de los trabajadores fue una propuesta de los propios líderes durante las reuniones sostenidas durante tres años para confeccionar la nueva Ley del Isset.
En palabras del gobernador Núñez Jiménez: “una sociedad de sólo sujetos con derechos sin obligaciones, es una sociedad que no tiene futuro ni viabilidad y no queremos que eso le ocurra a Tabasco”.
TIEMPO FUERA. En cristiano: los trabajadores de los gobiernos estatal y de los 17 ayuntamientos, de los poderes legislativo y judicial quieren un servicio médico de calidad, préstamos personales, créditos hipotecarios y otras prestaciones, pero tienen resistencia para participar con sus aportaciones. Es decir, pretenden que el gobierno siga subsidiando con recursos que deben destinarse a construir hospitales, escuelas, caminos o a programas sociales.
La ley para las mulas de mi vecino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.