Tiempo de Política
Salvador Fernández
Publicado en el Diario de Tabasco
Isset, lo ideal y lo posible
El gobierno de los estados, especialmente Tabasco, arrastran por décadas una numerosa burocracia y con múltiples prestaciones alcanzadas en épocas de bonanza, como los 85 días de aguinaldo, en un marco de mala administración.
Esta crisis financiera generalizada nos permite hacer un comparativo entre un estado industrializado como Nuevo León y otro en vías de desarrollo como nuestra entidad, con menor oferta de plazas de empleo en el sector de las manufacturas.
El gobernador norteño, Jaime Rodríguez Calderón, anunció el despido en tres meses de más de 3 mil burócratas que le permitirán un ahorro anual de 700 millones de pesos.
En el caso Tabasco, el titular de la Secretaría de Planeación y Finanzas, Amet Ramos Troconis, recordó que al inició la actual administración, los fondos para el manejo pensionario del ISSET no existían, por lo que el gobierno financiaba año con año con alrededor de 800 millones de pesos para hacer frente a las responsabilidades existentes con los trabajadores.
La nueva Ley de Seguridad Social del Estado –cuya anterior versión tenía una antigüedad de 30 años- es consecuencia de una actitud responsable con la cual se evitarán para el 2018 graves problemas económicos ante la falta de liquidez.
Es conocido que en números duros y fríos los gobiernos del estado y los 17 municipios destinan entre el 80 y el 90 por ciento de su presupuesto al gasto corriente, que incluye los salarios y prestaciones de los servidores públicos.
En este marco, Ramos Troconis desmintió “los comentarios dolosos en torno a que con la nueva Ley del ISSET la administración estatal considere un despido masivo de burócratas”.
En cambio, existe el compromiso de que en un tiempo corto se reactiven los inexistentes préstamos y se brinde un mejor servicio de salud, que justifican los razonables descuentos que la nueva legislación aplica a los empleados, so pena de colapsar en unos años este sistema de pensiones.
Ciertamente en las redes sociales y algunos los medios de comunicación hemos leído los llamados para que los trabajadores de las dependencias públicas estatales y municipales se amparen contra dicha ley.
Lo que llama la atención es que los promotores de este recurso legal, fueron anteriormente directores jurídicos y/o apoderados del ISSET, como los abogados José Antonio Ovis Pedrero y Oscar Martínez Guzmán.
La incongruencia y el oportunismo se manifiesta en quienes alguna vez fueron defensores jurídicos institucionales y ahora son fieros defensores de los trabajadores. En este contexto se ubica también el abogado José Alfonso González Blanco, quien sorprende a los empleados al erguirse como el representante (en calidad de secretario ejecutivo) de un sindicato de trabajadores de confianza, y de lista de raya, debido a que no se ha generado a favor de dicha agrupación la Toma de Nota, trámite jurídico que la acredite ante el Tribunal de Conciliación y Arbitraje.
Sobre este particular, está pendiente la resolución de un recurso de revisión pedido por la autoridad laboral en contra de la decisión dictada por un juez federal, y cuyo trámite se ubica en el Tribunal Colegiado auxiliar de los órganos judiciales del Décimo Circuito, en Coatzacoalcos, Veracruz.
En concreto, este abogado aplica aquello que en “río revuelto, ganancia de pescadores” y pretende aprovechar las circunstancias para allegarse recursos y financiar la creación de dicho sindicato.
El engaño de González Blanco estriba en la convocatoria masiva de amparo a los trabajadores, cuando la ley establece –suponiendo sin conceder que les asista la razón- ser suficientes dos casos de juicios de amparo favorables.
TIEMPO FUERA. Hoy el ex priista Evaristo Hernández Cruz dará importantes declaraciones sobre su futuro político-electoral
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.