jueves, 14 de abril de 2016

TABASCO POLÍTICO / José Luis Gutiérrez Gutiérrez / DOBLEMENTE MENTIROSO / Columna / Jue Abr 14

TABASCO POLÍTICO

José Luis Gutiérrez Gutiérrez
jlggutierrez@hotmail.com
Publicado en tabascopolitico.com.mx

DOBLEMENTE MENTIROSO

            A la luz del día, el mediocre director General del ISSET, Agapito Domínguez Lacroix, resultó doblemente mentiroso. Mintió cuando aseguró que los ex gobernadores cobraban pensión, y volvió a hacerlo cuando afirmó ante la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales -durante su comparecencia a modo- que él y los demás trabajadores del instituto social no perciben más remuneración adicional a su sueldo.
            Lo cual obviamente resultó otra ¡mentiroootooootaaaa!, del tamaño del mundo, pues ni tardo ni perezoso el diputado del PVEM, José Manuel Lizárraga, lo desmintió categóricamente, tal y como hace algunas horas, lo hizo su homólogo Manuel Andrade Díaz, precisando que aparte del salario que inmerecidamente cobra, “…recibe una compensación garantizada, ayuda para gastos, canasta alimenticia, bono de despensa y un bono especial que hacen un total de 97 mil 147 pesos”, y de paso reveló que el portal de transparencia del ISSET no está actualizada, como la mayoría de las páginas del gobierno.
            Definitivamente, el titular del ISSET, debe inmediatamente presentarle su renuncia al gobernador Arturo Núñez Jiménez, y no solo por mitómano, sino por corrupto, ineficaz e ineficiente. Él como otros grises funcionarios del gobierno del Cambio, debieron dimitir desde hace mucho. Como servidores públicos le han quedado mal a todos, principalmente al mandatario estatal, quien fue el que les dio la oportunidad y confianza de servir a su pueblo, no servirse de é, como han hecho descaradamente algunos.
            Agapito Domínguez Lacroix debió de haber salido desde que le explotó en las manos -en los primeros meses de haber asumido la dirección del ISSET, el turbio asunto de la compra directa de los medicamentos, y del que, por cierto, nunca se supo la verdad.
            Hoy el ex funcionario priista se ha convertido en el hazmerreír de todos, a grado tal que hasta en la Quinta Grijalva es objeto de sornas. Tirios y troyanos lo ponen de ejemplo de lo que política, técnica y administrativamente no debe de hacer ningún servidor público por muy bruto que sea.
            De verdad, que Agapito Domínguez Lacroix, es considerado en el ámbito gubernamental y fuera de éste, sinónimo de pendejez, de estupidez. De manera vertiginosa se devalúo. Políticamente está peinado y con raya en medio.
            Una vez que se vaya por voluntad propia o porque se lo pida el gobernador, que creo que finalmente es lo que va a ocurrir, porque de mutuo propio nunca va a ocurrir, se irá derechito a su casa, en la administración pública y en el propio espacio de la política, ya no tiene nada que hacer como varios de los que están vegetando en el gabinete “núñista”.
            Agapito Domínguez Lacroix perdió el respeto y la admiración que tuvo hace años en Tabasco, como político y como persona, hoy nadie quiere saber de él. Su carrera llegó a su fin y de forma patética, indigna.
            Lo mejor que puede hacer: es presentar su renuncia. Ya no tiene nada que hacer en el ISSET.

“SQUOD SCRIPSI, SCRIPSI”
(LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)

            Creo que el dirigente de Morena, Adán Augusto López Hernández, debe de estar muy satisfecho y contento, pues el tiempo le dio la razón. Su ex aliado político Juan José Martínez Pérez resultó toda una fichita, una lacra.
            En serio, que el ex subsecretario de SOTOP, ex diputado local, por obra y gracia del Señor, y desde hace algunos meses, director General del Instituto Tecnológico Superior de Comalcalco (ITSC), es igual de conflictivo, problemático y cerrado que Andrés Manuel López Obrador.     
            Con todos los que ha colaborado de una u otra manera, se ha peleado. Con ninguno ha terminado bien.
            Desde que asumió la dirección del ITSC los problemas no han cesado, al contrario, se han incrementado. Ve moros con tranchetes por todos lados, hasta con su sombra se pelea, dicen sus allegados. 
            Juan José Martínez Pérez es de los politiquillos que restan y dividen.
            El dirigente del PAN, Francisco Castillo Hernández, y los legisladores del PRD, Marcos Rosendo Medina Filigrana y Juan Manuel Fócil Pérez tienen razón en criticar a los consejeros electorales del IEPCT, por haberse aumentado en tiempo de “vacas flacas” los salarios, empero, no son los únicos que se despachan con la cuchara grande, ahí está el sonado caso de Agapito Domínguez Lacroix, que gana cerca de cien mil pesos, por no hacer prácticamente nada.
            Si hemos de ser justos, la mayoría de los legisladores del Congreso local, cobran un sueldazo sin merecérselo, sin desquitarlo. El grueso de ellos llega nada más a calentar la silla, a levantar el dedo, a asentir todo lo que le ordenan sus jefes.
            Están devengado un mega-sueldo que en justicia no tienen por qué.
            Si se trata de darse golpes de pecho, bien harían todos los funcionarios, en los tres niveles de gobierno y en el propio Poder Legislativo y Judicial, en apretarse el cinturón, pues el pueblo ya no tiene más ojales para seguírselo ajustándoselo.
            El problema de fondo, es que son contados con los dedos de una sola mano, los que tienen en el gobierno y en la Cámara de Diputados, calidad moral y ética para ver la paja en el ojo ajeno.
            Como dice el refrán: todos coludos o todos rabones.   
            Parece ser que rentar los servicios de empresarios foráneos se ha convertido en una política pública de la actual administración. Por ejemplo, el inepto titular de la SEDET y su nefasto director de Turismo, David Gustavo Rodríguez Rosario y Agustín de la Cruz Paz, respectivamente, contrataron a unos chilangos (léase: Alfredo Mendoza y Alex Hernández) para que sonorizaran el evento de ayer de las embajadoras en conocido hotel de la capital tabasqueña.
            Aparte de caro, dicen los que saben, que incluyeron una iluminación innecesaria por la hora, las anfitrionas de los medios de comunicación no se oían, mal monitoreadas, pésimo sonido, y para acabarla de amolar, había más familias de los gobernantes que periodistas.
            Por si no lo sabían los inútiles de Rodríguez Rosario y de la Cruz Paz, aquí hay choquitos con mejores aparatos y más profesionales, que le hubieran salido mucho más económicos que esos que trajeron de afuera, que no sirvieron para nada.
            Con funcionarios insensibles como los presentes, como no vamos a seguir ocupando los primeros lugares en materia de desempleo. Si eso hace el funcionario que debería estar velando por la generación de empleos, imagínense entonces qué no hace los demás. Les digo.  

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