martes, 26 de febrero de 2019

#Sargazo, latente amenaza / #Martes #Febrero 26

Sargazo, latente amenaza

Febrero 25, 2019
En Cancún

Publicado en el DIARIO POR ESTO



Por Olivia Vázquez
Lo que inició en julio del 2015 con un recale masivo de sargazo que se acumuló de manera sorpresiva en Punta Cancún como un hecho sin precedente para el destino por el volumen del plancton que se había acumulado; en 2017 se confirmó que esto sería una pesadilla que se estaría repitiendo con mayor intensidad cada año, provocando el mayor daño económico, ecológico y turístico al destino más importante del país.
El recale masivo de sargazo, se había visto hasta 2015 como un problema muy lejano y con efectos aislados para la región, pero conforme han pasado los años y el volumen acumulado ha rebasado las acciones de gobiernos y grupos privados, se ha identificado el recale masivo como un peligro para la región que requiere ser contemplado como un desastre natural, tal como los terremotos o huracanes.
Las masas de sargazo que le pegaron al destino ya en 2017, obligaron al sector hotelero y autoridades a poner atención en el comportamiento del fenómeno y desde ese año se logra por primera vez mediante un convenio, acceder a la observación satelital que mantiene la Universidad de Galveston, Estados Unidos, sobre este fenómeno que termina recalando en costas estadounidenses con gran impacto.
La masa flotante que ha pasado por varias teorías de generación, partiendo del mar de sargazos y también del río Amazonas en Brasil, donde adquiere el mayor potencial para reproducirse y formar las grandes islas que ahora son recaladas en el Caribe, sigue creciendo y conforme pasan los años, su arribo es totalmente destructivo para las regiones turísticas.
En 2016-2017, luego de recibir recales masivos de sargazo en la línea costera, la hotelería de Cancún y Puerto Morelos trabajó en el primer protocolo de actuación para poder recolectar y depositar este material marino que estaba invadiendo las costas.
Si bien en esos años los esfuerzos fueron dirigidos a la recolección y disposición, ya en 2018, el volumen de sargazo fue tan grande que el Gobierno del Estado se vio obligado a recurrir a recursos del Fondo Nacional de Desastres Naturales y a otros protocolos para tratar de mantener limpia la costa, pero por primera vez en la historia del Caribe mexicano, los impactos de este fenómeno se sentían con fuerza, en una cancelación de reservaciones, salidas anticipadas y una pésima imagen turística que se reproducía como el sargazo por las redes sociales.
El impacto, no sólo ha sido turístico y económico, también ambiental, pues la limpieza y el arribo masivo a la línea costera, ha acelerado el proceso de erosión que hasta ahora había sido el principal dolor de cabeza de Cancún y Playa del Carmen, pero que ahora se quedaba corto frente al fango que se formaba en las playas turísticas.
Investigadores de la UNAM y grupos ambientalistas, han referido también impactos a la propia cadena arrecifal mesoamericana que se comparte con otros países, y a otros efectos como un maloliente escenario que quita la intensión a cualquier de entrar a disfrutar el principal activo que vende Cancún y el Caribe Mexicano.
Las acciones en 2018 llegaron a tal grado, que los más de 500 mil metros cúbicos que fueron retirados de la duna, no fueron suficientes para evitar el impacto en la zona y si bien el tema se comparte con otros 19 países que están pasando por el mismo problema, hasta ahora, nadie tiene una solución concreta para evitar que este 2019 vuelva a suceder.
De acuerdo a las observaciones satelitales, las grandes islas de sargazo siguen flotando en la región y en un esfuerzo sobrehumano por evitar su traslado e impacto, investigadores y privados, así como autoridades están trabajando en lograr el mejor método de contención dentro del mar, pero la hotelería de Cancún y Puerto Morelos va más allá en una búsqueda por evitar que este tipo de plancton siga su reproducción masiva y le siga pegando a la región.
La reunión que programan hoteleros y autoridades con las 19 naciones afectadas, que se definirá en fecha hoy mismo, podría ser determinante para frenar el fenómeno en mar abierto sin tocar la duna, así como en el aprovechamiento industrial de esta alga y en lograr financiamientos permanentes que garanticen la contención con el esfuerzo de todas las naciones, sin embargo, y aunque todo avanza, este año, los 19 países tendrán que volver a enfrentar el problema porque el alga está en el mar y conforme se acerca el verano sigue avanzando en grandes masas hacia las regiones turísticas.

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