martes, 24 de agosto de 2010

Doble Filo: Homero T. Calderón / Ago 24

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(Publicado en el Diario Tabasco Hoy)

Cuando se llega a la excelencia

No es fácil llegar a la excelencia. El género humano pone lo mejor de sí para lograr la perfección. Creo que sólo la omnipotencia de Dios pudo esculpir una obra maestra: El hombre, por ejemplo. Lo que éste haya hecho después, no hay que cargárselo a Dios. Ayer lunes --por ejemplo-- anduve cerca de la perfección. Llevé a mi paladar hasta un platillo extraordinario: "Pato en Chirmol". Había en su concepción algo de divino. Recordé las bacanales de griegos y romanos. Recordé a los emperadores del altiplano Azteca que disfrutaban como nadie de estas excelencias. Aquí quien manda es el paladar. Si usted no es capaz de palpar la delicadeza de un platillo, usted nunca sabrá lo que es realmente vivir. Le diré que merced a los horribles calores que confrontamos los tabasqueños por nuestro descuido ambiental, ya no se puede preparar en nuestra cocina nada digno. Algo que nos diga que somos diferentes cuando nos sentamos a la mesa. Ya no hay grandes gourmets. La violenta vida de hoy los esconde. Hoy nuestros jóvenes consumen comida chatarra: hamburguesas y hotdogs con la horrible Coca Cola. Han perdido sensibilidad en su paladar.

Es claro que si sus padres supieran comer, podrían ser excelentes gourmets. Ayer lunes mi mujer se fue por la fácil. Trajo a la mesa de mis hijos un excelente guiso tabasqueño.

No quiero exagerar si le digo que sólo en otro lugar lo había degustado tan sabrosamente: en el feudo de Alcibiades Contreras López, en "El Pescador" de "El Espino".

El pato de ayer sin embargo, lo consiguió mi Toña en un pequeño restaurante, "El Chiquiguao". Disfrutar de ese manjar de dioses ha sido para mi lo mejor de ayer lunes. Que balance en los ingredientes; que olores y sabores tan profundos y celestiales. Nada hay que disfrute más este escribidor que una exquisita comida bien lograda.

Afortunadamente, a mi paladar le da por lo excelso. Y creo que bien haríamos en exigir a ese paladar un ejercicio necesario, para hacerlo competitivo llenándolo de sabores y olores en el arte culinario. El tabasqueño en general no disfruta la excelencia de su cocina. Cualquier trozo que le pongan enfrente lo engulle sin disfrutarlo.

En "El Chiquiguao", doña Carmen Rodas, cocina muy cercano a la perfección todos los platillos de la auténtica cocina prehispánica. Acompañé el "Pato" de marras con un "Verde de Casalgarcía", obsequio de María Sampaio, lusitana avecindada en Villahermosa, que tuvo la virtud de creer en uno de mis mejores amigos, Joaquín Sosa Franyutti, a quien finalmente dio caza. La tarde de ayer fue para este columnista, de verdad, excelsa…

POSDATA: Laurita Díaz, comunicadora social del IMSS Tabasco, informa públicamente que la institución donde presta sus servicios, invertirá 20 millones de pesos para remodelar el Hospital General de Zona 2, en Cárdenas…TAL inversión no es cualquier cosa. Si en Tabasco hubiera más seguido inversiones de ese jaez, todo caminaría diferente.

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