lunes, 19 de abril de 2010

Doble Filo: Homero T. Calderón /Abr 19

ooo
(Publicado en el Diario Tabasco Hoy)

Irregularidades municipales (I)

Actualmente se libra en tribunales una demanda que involucra a una ciudadana, empresaria del ramo inmobiliario, doña María del Pilar Herrera; a un empresario del ramo deportivo, Antonio Espinosa de los Monteros y al Ayuntamiento de Centro.

La primera, propietaria de un predio ubicado en la confluencia de Paseo Usumacinta y avenida de Los Ríos, frente al llamado “Tancón”, durante ya algunos años ha dedicado sus mejores afanes a la construcción de vivienda de interés medio.

Espinosa de los Monteros, por su parte, es de esos inversionistas que no para en mientes para desarrollar sus proyectos, caiga quien caiga.

Y en medio de ambos querellantes estaría el pasado Ayuntamiento de Centro, sus directores de Obra Pública, Jorge de Dios y Roberto Ocaña Leyva y un oscuro burócrata, el ingeniero Ernesto Miranda Roca, quizá el verdadero culpable del desmadre que se trae la construcción del llamado “Sport City”, un gimnasio para gentes adineradas.

Se lo relato de manera somera: UNO: La señora María del Pilar Herrera, pionera y fraccionadora de los terrenos frente al llamado “Tancón”, desarrollaba la construcción de vivienda residencial de interés medio y todos contentos…

DOS: Sin embargo, un buen día pensó que podría pedir autorización al Ayuntamiento que presidía Evaristo, para construir algo novedoso: un edificio departamental con suites de lujo. Hecha su solicitud a la Subdirección de Regulación, que regenteaba el ingeniero Ernesto Miranda Roca, que presuntamente observaba que se diera buen uso al suelo urbano, dictaminó que la solicitud de doña Pilar no procedía porque violentaba el espíritu del uso del suelo en esa zona y que sólo podría albergar casas de interés medio…

TRES: Sin embargo, un buen día, el empresario Antonio Espinosa de los Monteros llegó con la misma solicitud: construir un edificio que albergaría una serie de instalaciones deportivas de lujo. Sospechosamente, el ingeniero Ernesto Miranda Roca, que había negado a la señora Herrera el permiso para un edificio de departamentos de lujo, esta vez “sí” concedió no sólo el uso del suelo, sino incluso extendió permiso de construcción para el edificio de marras…

CUATRO: ¿Un inferior haciendo negocios de pisa y corre? No se me ocurre otra cosa. O el ingeniero Miranda es muy “indejo” o es un remaldecido bribón. ¿Usted qué cree? Pero una licencia de tanta importancia no podía ser concedida si no tenía el visto bueno de sus jefes, o sea: Jorge de Dios o Roberto Ocaña.

El ingeniero Miranda ¡cambió el destino del uso del suelo, una operación que sólo el Cabildo reunido en pleno puede autorizar!...

CINCO: Lo cierto es que hoy el Ayuntamiento de Centro, sin deberla ni temerla, está acusado ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo para que pague ¡nueve millones de pesos en indemnizaciones!, y además lo arengan legalmente para que demuela el edificio de “Sport City”, nacido en medio de la ilegalidad…

SEIS: El tema, como usted ve, tiene otros culpables que daremos a conocer en breve…

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.