Republicanos obtienen su mayoría en el Congreso de EU
Conservadores le arrebataron a los demócratas entre seis y siete asientos en el Senado, y también incrementaron su presencia en la Cámara de Representantes, según resultados preliminares
05/11/2014 05:12 Redacción / Publicado en el Diario Excélsior
ATLANTA, EU., 5 de noviembre.- El Partido Republicano ganó seis y tal vez siete escaños para lograr la mayoría en el Senado y asumir el control completo del Congreso de Estados Unidos, donde también incrementó su dominio en la Cámara de Representantes.
Fue sin duda una enorme victoria para los republicanos y una severa derrota para los demócratas, aunque eran resultados esperados que algunas encuestas y analistas atribuyeron al disgusto de los estadunidenses con su gobierno.
También fue resultado de lo que se buscó presentar como un referendo sobre el presidente Barack Obama y sus políticas.
De acuerdo con información confirmada, los candidatos republicanos lograron vencer –a veces con enorme facilidad aunque también a veces muy apretadamente– a senadores demócratas en Arkansas, Carolina del Sur, Colorado, Dakota del Sur, Iowa, Montana y Virginia Occidental.
Uno de los resultados más esperados fue el de Iowa, donde la veterana de guerra Joni Ernst logró imponerse a su rival Ben Braley por el asiento senatorial que detentó el demócrata Tom Harkin por más de 20 años. Lo que se esperaba fuera una votación cerrada acabó con Ernst ganando por 52 a 44 por ciento.
En otra votación considerada como indicativa, el diputado republicano Cory Gardner venció al incumbente demócrata Morris Udall por 51 a 44 por ciento.
Las proyecciones de cadenas de televisión daban 52 escaños a los republicanos y optimistas analistas de derecha creían posible que pudieran lograr uno o dos escaños más.
Al menos una votación, en Louisiana, deberá ir a segunda vuelta toda vez que ni la demócrata Mary Landrieu, que defendía su asiento, ni el republicano Ben Cassidy, lograron sobrepasar el mínimo legal de 50 por ciento de los votos para imponerse.
Pero los calificativos de “paliza” y “barrida” fueron frecuentes en los medios estadunidenses.
Sin embargo, el gozo republicano era atemperado por señales de que el voto fue parte por ellos y parte contra los detentadores de posiciones legislativas y el propio presidente Obama, como representantes de un sistema político paralizado por los desacuerdos y la falta de comunicación y colaboración entre republicanos y demócratas.
En todo caso, “el resultado es un golpe para los demócratas, que lucharon en vano para defender a senadores incumbentes en estados profundamente conservadores donde la ira y la frustración contra Obama lo hicieron impopular”, comentó The New York Times.
El diario consignó que Obama no era un orador bienvenido en la mayoría de las campañas senatoriales, “en las que los demócratas buscaron distanciarse de Washington y los logros del Presidente”.
Las victorias republicanas fueron más allá de lo esperado. En la Cámara de Representantes, varios demócratas considerados como fuertes incumbentes perdieron sus curules
De acuerdo con el portal especializado Politico.com, es difícil medir de momento el alcance del triunfo republicano.
“Puede tomar días –o semanas– medir la real escala y alcance de la victoria republicana. Una carrera senatorial en Louisiana se encamina hacia una segunda vuelta el 6 de diciembre, mientras el lento conteo en Alaska puede tomar días para resolver la carrera entre el senador primerizo Mark Begich (demócrata) y el retador republicano Dan Sullivan”, asentó Politico.com.
El gozo de los republicanos fue atemperado por una encuesta que puso de relieve el disgusto de los votantes hacia el presidente Barack Obama y el Congreso, republicanos y demócratas por igual.
La encuesta señala hacia una profunda insatisfacción con la forma en que se desarrolla el rejuego político en el país y ocho de cada diez reprueban la forma en que funciona el Congreso; seis de cada diez están disgustados con la Casa Blanca y el Legislativo y dos tercios del electorado cree que el país va en una dirección equivocada.
De hecho, muchos de los resultados electorales fueron suficientemente ajustados como para que sean considerados como reflejo del rechazo de los electores “a recompensar a cualquiera de los partidos con su lealtad, luego de dos años de atascamiento en Washington y crisis alrededor del mundo”, precisó el Times.
Fue en todo caso una “noche difícil” para los demócratas, como la calificó la diputada Nancy Pelosi, lideresa de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes.
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