Arturo Núñez: sin pena ni gloria
› René Alberto López
E-mail: ralopez22@hotmail.com
Publicado en papiro.com
El gobernador Arturo Núñez está en la antesala de cumplir tres años al frente del gobierno del estado y aún no se ven los resultados del autollamado cambio verdadero.
Cuando se creía superado el discurso de culpar al pasado del fracaso de este gobierno, el habitante de la Quinta Grijalva, en mensaje por el tercer informe de gobierno, vuelve a la retórica de tal pretexto para tratar de justificar la ineficacia de una administración fallida.
Nada nuevo bajo el sol. Otra vez una ceremonia que únicamente sirve para el lucimiento personal, para lanzar un discurso insulso, sin apego a la realidad que atraviesa Tabasco.
Y de nuevo, como en los tiempos del PRI de antaño, el gobierno emanado del PRD recurrió a desplegar una intensa publicidad en los medios locales, pero para su mala fortuna, la prensa escrita es cosa del pasado.
Esto es, hubo un derroche de dinero en el pago de propaganda que, de nada le sirvió al gobierno del “cambio”, porque ayer perdió la guerra en las redes sociales, donde cientos de cuentas de twitter informaban de los desaciertos de un gobierno artificioso y desmentían puntualmente el informe.
Vea esta perla. Dijo Núñez: “los esfuerzos y logros de la transición democrática y la modernización institucional a través de reformas de gran alcance están a la vista y merecen ser plenamente reconocidos y valorados”.
¿Cuáles logros? Al menos que dos millones de tabasqueños estemos ciegos, miopes, atarantados, porque precisamente en las calles del estado lo que se decía es que este gobierno “no ha hecho nada”.
Lo cierto es que en lo único que se le ha visto logros a este mandato, es en el rubro de la venganza política: Ahí sí que ha sido eficiente este gobierno: encarcelando a sus enemigos políticos, mandando a prisión a mujer indígena, así como persiguiendo y desempleando a otros.
Frescos están los casos en que obligó a renunciar a una magistrada del Tribunal Superior de Justicia y trató de bloquear al diputado Mario Llergo desde el Congreso del estado, para hacer alarde, quizá, de que los tres poderes están a la orden del señor de la Quinta.
Por eso, algo similar al Macarthismo, en toda su extensión, es lo que hoy por hoy se vive en Tabasco, con la diferencia de que aquí los enemigos no son comunistas, pero la mano tirana, ejecutora, proviene de un político supuestamente de izquierda y, la persecución es en contra de todos aquellos que considera opositores a su gestión. Todavía así, Núñez se atreve a poner en su vocabulario la frase: “democracia”.
Semejante situación, con tanta torpeza y abusos de autoridad en este gobierno, ya dudamos que Núñez sea el político aquel que nos habían vendido a los tabasqueños con la etiqueta de ser el mejor cuajado en el altiplano.
Pero lo demostrado dice todo lo contrario, pues han pasado tres años de venganza política, de repartir odios, de exhibir resentimientos, de mostrar frustraciones, amarguras, de dividir aún más a Tabasco, toda esa gama de lindezas con la que llegó el gobernador y sus funcionarios a mal gobernar el estado.
Faltan todavía tres años para que se acabe esta pesadilla que viven los tabasqueños y lo peor, lo más grave es que el habitante de la Quinta Grijalva se cree el cuento de que está encabezando un excelente gobierno.
Pero tiene una explicación: le pasa esto al gobernador por escuchar solamente a sus aduladores y creer que todo está bien en su entorno, por ejemplo, su empleado Laureano Naranjo Cobián lo califica hasta de “estadista”, hágame usted el reverendo favor, cómo no se va a marear. La lisonja barata termina por enfermar al más inteligente de los destinatarios.
Otra gran falla del gobernador es no darles la cara a los ciudadanos, pues vive encerrado en la Quinta Grijalva con su “trabajo de gabinete” y entre sus camionetas blindadas.
Vea usted esta otra joya del informe. Dijo Núñez: “debemos decir un rotundo no a la parálisis, al desencanto y a la crítica que cuando renuncia a los matices se convierte en aliada de la retórica improductiva”.
Qué frase tan más cuajada de cinismo. Precisamente los tabasqueños están hasta la coronilla de la parálisis que se vive en Tabasco y esta administración no hace nada. La parálisis, precisamente, comenzó desde la mala hora que entró este gobierno.
¿Desencanto? Por lo visto aún no se dan cuenta que priva la decepción en todos los rincones del estado por culpa de esta administración que no da una. ¿Retórica? Si el mandatario estatal es el padre de la retórica.
En fin, otros tres años perdidos, tirados a la basura, con una administración estatal que ha manejado un presupuesto de más de 140 mil millones de pesos, pero sin resultados palpables. Eso sí, con pomposo discursos en el tercer informe, cuyo orador nos pintó otro gran espejismo, un Tabasco que no se ve ni se siente.
El gobernador Arturo Núñez está en la antesala de cumplir tres años al frente del gobierno del estado y aún no se ven los resultados del autollamado cambio verdadero.
Cuando se creía superado el discurso de culpar al pasado del fracaso de este gobierno, el habitante de la Quinta Grijalva, en mensaje por el tercer informe de gobierno, vuelve a la retórica de tal pretexto para tratar de justificar la ineficacia de una administración fallida.
Nada nuevo bajo el sol. Otra vez una ceremonia que únicamente sirve para el lucimiento personal, para lanzar un discurso insulso, sin apego a la realidad que atraviesa Tabasco.
Y de nuevo, como en los tiempos del PRI de antaño, el gobierno emanado del PRD recurrió a desplegar una intensa publicidad en los medios locales, pero para su mala fortuna, la prensa escrita es cosa del pasado.
Esto es, hubo un derroche de dinero en el pago de propaganda que, de nada le sirvió al gobierno del “cambio”, porque ayer perdió la guerra en las redes sociales, donde cientos de cuentas de twitter informaban de los desaciertos de un gobierno artificioso y desmentían puntualmente el informe.
Vea esta perla. Dijo Núñez: “los esfuerzos y logros de la transición democrática y la modernización institucional a través de reformas de gran alcance están a la vista y merecen ser plenamente reconocidos y valorados”.
¿Cuáles logros? Al menos que dos millones de tabasqueños estemos ciegos, miopes, atarantados, porque precisamente en las calles del estado lo que se decía es que este gobierno “no ha hecho nada”.
Lo cierto es que en lo único que se le ha visto logros a este mandato, es en el rubro de la venganza política: Ahí sí que ha sido eficiente este gobierno: encarcelando a sus enemigos políticos, mandando a prisión a mujer indígena, así como persiguiendo y desempleando a otros.
Frescos están los casos en que obligó a renunciar a una magistrada del Tribunal Superior de Justicia y trató de bloquear al diputado Mario Llergo desde el Congreso del estado, para hacer alarde, quizá, de que los tres poderes están a la orden del señor de la Quinta.
Por eso, algo similar al Macarthismo, en toda su extensión, es lo que hoy por hoy se vive en Tabasco, con la diferencia de que aquí los enemigos no son comunistas, pero la mano tirana, ejecutora, proviene de un político supuestamente de izquierda y, la persecución es en contra de todos aquellos que considera opositores a su gestión. Todavía así, Núñez se atreve a poner en su vocabulario la frase: “democracia”.
Semejante situación, con tanta torpeza y abusos de autoridad en este gobierno, ya dudamos que Núñez sea el político aquel que nos habían vendido a los tabasqueños con la etiqueta de ser el mejor cuajado en el altiplano.
Pero lo demostrado dice todo lo contrario, pues han pasado tres años de venganza política, de repartir odios, de exhibir resentimientos, de mostrar frustraciones, amarguras, de dividir aún más a Tabasco, toda esa gama de lindezas con la que llegó el gobernador y sus funcionarios a mal gobernar el estado.
Faltan todavía tres años para que se acabe esta pesadilla que viven los tabasqueños y lo peor, lo más grave es que el habitante de la Quinta Grijalva se cree el cuento de que está encabezando un excelente gobierno.
Pero tiene una explicación: le pasa esto al gobernador por escuchar solamente a sus aduladores y creer que todo está bien en su entorno, por ejemplo, su empleado Laureano Naranjo Cobián lo califica hasta de “estadista”, hágame usted el reverendo favor, cómo no se va a marear. La lisonja barata termina por enfermar al más inteligente de los destinatarios.
Otra gran falla del gobernador es no darles la cara a los ciudadanos, pues vive encerrado en la Quinta Grijalva con su “trabajo de gabinete” y entre sus camionetas blindadas.
Vea usted esta otra joya del informe. Dijo Núñez: “debemos decir un rotundo no a la parálisis, al desencanto y a la crítica que cuando renuncia a los matices se convierte en aliada de la retórica improductiva”.
Qué frase tan más cuajada de cinismo. Precisamente los tabasqueños están hasta la coronilla de la parálisis que se vive en Tabasco y esta administración no hace nada. La parálisis, precisamente, comenzó desde la mala hora que entró este gobierno.
¿Desencanto? Por lo visto aún no se dan cuenta que priva la decepción en todos los rincones del estado por culpa de esta administración que no da una. ¿Retórica? Si el mandatario estatal es el padre de la retórica.
En fin, otros tres años perdidos, tirados a la basura, con una administración estatal que ha manejado un presupuesto de más de 140 mil millones de pesos, pero sin resultados palpables. Eso sí, con pomposo discursos en el tercer informe, cuyo orador nos pintó otro gran espejismo, un Tabasco que no se ve ni se siente.
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