martes, 5 de febrero de 2013

TABASCO POLÍTICO / José Luis Gutiérrez Gutiérrez / Columna / EX FUNCIONARIAS CON LA SOGA EN EL CUELLO / Feb 05

Publicado en el Diario El Heraldo de Tabasco
jlggutierrez@hotmail.com

EX FUNCIONARIAS CON LA SOGA EN EL CUELLO.

      Tal y como está de delicada la situación financiera en el estado de Tabasco, no sólo el ex gobernador, Andrés Rafael Granier Melo, José Manuel Saiz Pineda y Héctor López Peralta están con un pie en la cárcel, sino también las ex titulares de Educación y de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS), Rosa Beatriz Luque Green y Cliseria Rodríguez Alvarado, quienes tienen literalmente la soga en el cuello.

            En serio que va a ser muy difícil que esta presunta pandilla de ladrones, rufianes y sinvergüenzas no pisen por algún tiempo -si bien les  va- el reclusorio de la entidad, pues si se comprueba que agarraron dinero de los recursos federales para otros deleznables y mezquinos intereses, hasta pelito van a dejar, ya que lo más seguro es que vayan a parar a alguna cárcel federal.

            Lo de las féminas en cuestión tiene estupefacta y conmocionada a la sociedad civil y política de la localidad, sobre todo a sus familiares, amistades y conocidos, nunca se imaginaron que tras esas caritas amables y sonrientes se escondiera tanta hipocresía, maldad y perversidad.

            De acuerdo con las declaraciones del pasado fin semana del despistado e inexperto secretario de Educación, Rodolfo Lara Laguna, la “impoluta” maestra acabó con la mata y los mangos, como decimos coloquialmente, pues hasta los muebles se llevo a su casa. ¡Vaya!, ni los papeles de baño dejo.

            Guardada toda proporción, la ex mandamás del CEAS no se quedó atrás y también le enterró con coraje los dientes al presupuesto, a grado tal, que hasta la lana para comprar los químicos que se utilizan para potabilizar el agua se gastó; lo mismo hizo con el dinero de la energía eléctrica, sin ningún remordimiento de conciencia.

            No sé en qué carajo estarían pensando estas depredadoras y frías mujeres, y los que sin pudor alguno saquearon a Tabasco, cuando decidieron robarse literalmente todo. De verdad que no me explico cómo fue que se atrevieron a continuar engrosando sus fortunas, cuando por lógica había que ocultar -como los caninos- todas las suciedades cometidas durante el peor sexenio de la historia política de la entidad.

            En lugar de dedicarse en cuerpo y alma a corregir profesionalmente los escandalosos latrocinios cometidos durante su desastrosa gestión, los ex funcionarios señalados siguieron no sólo desviando recursos públicos hacia su ya de por sí abultada chequera, sino comprando a precios exorbitados en las comercializadoras creadas a modo.

            Lo acontecido en la pasada administración en Educación y en las otras secretarías del Poder Ejecutivo no tiene perdón de Dios. Más aún si todo lo que se dice y afirma, por aquí y por allá, es cierto. Porque del dicho al hecho -es una gran verdad-, hay un gran trecho.

            En lo particular no tengo ninguna duda -salvo pruebas en contra- de que las ex titulares de Educación y del CEAS, y todos los demás involucrados hasta ahora en el mayor robo a la entidad,  agarraron dinero a lo bestia e hicieron negocios que les dejaron cientos de millones de pesos.

            Empero, los acusadores, y principalmente la Contraloría, tendrá que comprobar fehacientemente ante las autoridades correspondientes cada uno de las crudas acusaciones de que han sido objetos los integrantes de la pasada administración, de lo contrario se les va a revertir, política, social y económicamente, las imputaciones hechas a los cuatros vientos.

            Así que más les vale ir armando con todas las pruebas muy bien las carpetas para que no exista una rendija legal por donde se puedan escapar. Después de todo no serían los primeros  ni los últimos, pues el sistema judicial mexicano -dicen los expertos- da para eso y más, siempre y cuando, mis queridos lectores, tengan dinero, y esto les sobra a ellos. Si no, al tiempo.  
 
“SQUOD SCRIPSI, SCRIPSI”

(LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)

             Más allá de que el turbio y priista ex director del INVITAB, Ariel Cetina Bertruy, haya cumplido cabalmente con el artículo 54 de la Ley Electoral del Estado de Tabasco al solicitar el registró de su organización política: “Sociedad en Acción”, y de la que ahora pidió, ante las mismas autoridades electorales, su reconocimiento como partido político local, la pregunta obligada es: ¿De quién es la mano que mece la cuna?

            No sólo por los requisitos que hay que cumplir para que la autoridad electoral otorgue el registro de partido político, sino por los recursos materiales y económicos que significan la constitución, de la noche a la mañana, de una entidad política. De acuerdo al artículo 41, inciso a y b de La Ley Electoral, es indispensable: “Contar con un mínimo de 21,000 afiliados en el estado; y de los 21,000 afiliados, requerirá contar con un mínimo de 1,500 en cada uno de por lo menos 14 de los Distritos Electorales Uninominales en que se divide el estado o bien tener 1,750 afiliados en por lo menos 12 Municipios, los cuales deberán de contar con credencial para votar correspondiente a dicho Distrito o Municipio, según sea el caso”.

            Por ello ya han empezado a circular varias hipótesis en los lugares de siempre que advierten de que atrás de él podría estar el desleal senador Humberto Domingo Mayans Canabal, o cualesquiera de los otros posibles aspirantes priistas a la gubernatura de 2018; sin embargo, no creo que haya que ir tan lejos para encontrarlos.

            Creo que mejor habría que buscar entre los que integran el gabinete de Arturo Núñez Jiménez, más aún cuando son varios los interesados por la máxima candidatura.

            Sin lugar a dudas en unos días más se despejará la incógnita política. Por lo pronto habrá que investigar a fondo a Cetina Bertruy, pues es parte fundamental del asalto cometido a Tabasco, durante el sexenio expirado.

            Si hoy antes de la ocho de la noche no se inscribe nadie para la dirigencia estatal de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), el 27 de Febrero el ingeniero José Luis Dagdud Cadena asumirá el timón por un período de dos años.

            Y todo parece indicar que no va a tener adversario, pues la mayoría de los afiliados de la CMIC le dieron su apoyo. Esperemos que no los defraude, como sucedió con Ventura Priego.

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