18/05/2015 05:56 Jaime Contreras Salcedo/ Enviado / Publicado en el Diario Excélsior
Primera de tres partes
VILLAHERMOSA, Tab., 18 de mayo.— Para la sociedad de Tabasco, en lo que va de su administración, el gobernador Arturo Núñez no ha cumplido con sus promesas de campaña de crear empleo y riqueza en la entidad, propiciar las inversiones y obras públicas, la seguridad, transparencia y honestidad.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), “nueve de cada 10 tabasqueños tienen miedo de salir a la calle. Este drama que vive hoy la ciudadanía tabasqueña, con el primer lugar nacional de robo con violencia, hace que las calles del estado sean las más peligrosas de la República”, considera el empresario y responsable de la fundación local Impulsa tu Desarrollo, Gerardo Priego.
Además del temor a la delincuencia, la población debe lidiar con la falta de agua potable, los baches, la ausencia de drenaje, lodazales, y enfermedades como el dengue.
En este sentido, el corresponsable de la Asociación Ecológica Santo Tomás, José Manuel Arias, denuncia que hay un severo problema con el agua potable en Tabasco.
Todavía a finales de septiembre de 2014 conseguimos un informe de la Secretaría de Salud de la entidad en el que se evidencia que los niveles de coliformes fecales y coliformes totales dentro del agua en todo el estado están por encima de la norma, señala.
Sergio Antonio Reyes, del Colegio de Abogados de Tabasco, consigna que en estos momentos de la historia local hay dos puntos que no se pueden negar. El primero, en materia de seguridad, debido al cobro de derecho de piso por el crimen organizado en contra de los empresarios, comerciantes, ganaderos e industriales de esta entidad.
Por el otro lado está la ordeña de ductos, indica. “Esto es el equivalente a la quema de camiones o de bloqueos en las carreteras en el norte del país. Son hechos cotidianos, incontrolables, en Tabasco. El año pasado fueron más de 100, y esos 100 ya se están rebasando en estos cuatro meses del año. Está aumentando la inseguridad y el gobierno del estado sigue diciendo que no pasa nada”, reclama.
Margarita Escofia Arévalo, joven mamá y vecina de la Colonia Constitución de 1917, lamenta haber votado por Núñez y le reclama que “tenga los pantalones” para cumplir con sus promesas.
De la bancarrota al subejercicio
A su llegada a la gubernatura de Tabasco, Arturo Núñez proclamó recibir al estado en bancarrota. No obstante, diversas organizaciones de la sociedad civil, con las cuentas públicas en la mano, han venido denunciando subejercicios presupuestales por poco más de mil 500 millones de pesos en el 2013, y de más de dos mil 200 millones de pesos en el 2014, casi 7% del gasto programado, a pesar de las necesidades de la sociedad.
Dinero ha habido. No lo ha querido ocupar en la gente, menos en los pobres, le reclaman.
José Manuel Arias, de la Asociación Ecológica Santo Tomás, expone que Núñez y su gabinete exhiben una falta de capacidad para administrar los recursos públicos y les exige que aclaren a dónde se va ese dinero, cuyo destinatario original era el pueblo.
Llama la atención que en el sector salud, por citar solo uno, el subejercicio fue de casi mil millones de pesos, casi la mitad de todos los recursos no utilizados por el gobierno de Núñez el año pasado.
Hugo Ireta, también ecologista de Santo Tomás, recuerda que Núñez ofreció muchas propuestas y, hasta la fecha, no existen o están inconclusas.
“Es una lástima que no tengamos un gobierno sensible que dedique todos estos recursos públicos para aplicarlos a una prioridad como es el desarrollo a los sistemas productivos que están muy abandonados”, comenta.
“Este gobierno es una mescolanza de Manuel Andrade y Andrés Granier. El presupuesto del estado todavía es alto, pero no se refleja. La actividad económica está muerta como en el sexenio anterior, y seguimos dependiendo de lo que quiera la Federación”, acota Sergio Antonio Reyes.
Los habitantes más pobres son los que se muestran más desesperados por la situación.
Jerónima Guzmán, vecina de la colonia Constitución de 1917 le espeta a Núñez que tiene la obligación de componer las calles llenas de terracería en donde hace tres años sólo pasara para pedir el voto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.