CIUDAD DE MÉXICO, 10 de mayo.- El América, ya con su boleto a la liguilla en la mano, amanece en la cima del Clausura 2015 con 29 unidades sumadas, gracias a su victoria 2-1 sobre el Atlas, en un encuentro en el que volvió a dejar buenas sensaciones, en una calca de lo que ha hecho desde hace un par de semanas en las que el técnico Gustavo Matosas reculó en su apuesta ofensiva.
Si bien el encuentro resultó decepcionante en su primera mitad, por la apuesta de Matosas, en la complementaria se detonó a favor de las Águilas para que llegaran a cinco encuentros sin perder, si se suman los tres de Liga y dos de la Concachampions. Jugar sin encantar como prometió el uruguayo, aunque sí con resultados positivos. Con solidez.   
Los rojinegros, que también aspiraban al primer lugar, no tuvieron los espacios suficientes para desarrollar su futbol vertiginoso, les costó hilvanar pases y nunca lograron rebasar el mediocampo con tranquilidad, mientras que el equipo de Coapa siempre se notó cómodo con su propuesta.
En la primera escena lo más cerca que estuvo de abrirse el marcador fue en una acción en la que Darío Benedetto definió con la zurda, desviado, cuando aparecía solo. Si lo metía, habría sido un buen premio a un equipo que trabajó bien, sin inquietudes ni errores. 
Sin embargo, fue en la complementaria en la que se pudo ver el mejor futbol del once visitante. Después de recibir un gol de Daniel Álvarez en el minuto 61, en una
acción en la que Moisés Muñoz salió de manera apresurada para dejar desguarnecido su arco, el América encontró la fortuna para inclinar el marcador a su favor.
Benedetto, quien no marcaba en la Liga MX desde la jornada siete, cortó su racha en el minuto 63 al encontrarse un rebote que originó Osvaldo Martínez con base en su entrega. El paraguayo taladró la defensa y cuando por fin lo detuvieron, el balón fue a dar al sitio en el que se encontraba Darío.
Dos minutos más tarde, ya con el partido completamente en control del equipo capitalino, en un tiro de esquina Daniel Guerrero le bajó un balón a Paul Aguilar, quien con un riflazo puso el 1-2 definitivo ante la mirada de los zagueros locales, que lo dejaron libre.
De esta manera, América amarró su pase a la liguilla, en la que buscará el bicampeonato gracias a un futbol calculador pero exitoso. Matosas dio un golpe de autoridad.