miércoles, 8 de junio de 2016

TABASCO POLÍTICO / José Luis Gutiérrez Gutiérrez / A TERCER LUGAR, LO MANDÓ MORENA / Columna / Miér Ju 08

TABASCO POLÍTICO

José Luis Gutiérrez Gutiérrez
jlggutierrez@hotmail.com
Publicado en tabascopolitico.com.mx

A TERCER LUGAR, LO MANDÓ MORENA

            Si a Manlio Fabio Beltrones Rivera o, mejor dicho a Enrique Peña Nieto se le apareció, el pasado domingo, el Diablo, el PRD estuvo a punto de caer en coma. La inteligente y sabía decisión de su dirigente nacional Agustín Basave Benítez de ir en alianza con el PAN en algunas gubernaturas, fue lo que evitó literalmente su ingreso a Terapia Intensiva.
            Si no hubiera sido por las acertadísimas alianzas en Quintana Roo, Veracruz y Durango, en donde ganaron “con la mano en la cintura”, los candidatos del PRD-PAN a la gubernatura (léase: Carlos Joaquín GonzálezMiguel Ángel Yunes Linares y José Rosas Aispuro) se habría electoralmente desmoronado, prueba de ello es que no ganaron por sí solos ninguna elección para gobernador.
            En la Ciudad de México fueron barridos por los candidatos de Morena, al grado tal, que pasaron a ser la segunda fuerza política. Convirtiéndose Miguel Ángel Mancera Espinosa en otra víctima más, junto con Beltrones Rivera, de la jornada electoral del 5 de junio.
            Y voto por voto en el contexto nacional, Morena obtuvo más sufragios que el partido negro y amarillo. Mandando al PRD a un incómodo tercer lugar del que tardará muchísimo tiempo en recuperarse y en salir, si es que lo logra. Si no le fue peor, fue por la insistencia de Agustín Basave Benítez, quien amago hasta con su renuncia, ante la cerrazón de algunas tribus y facciones perredistas, que tajantemente se oponían a ir con el PAN.
            A fuerza de ser sinceros, el sol azteca no salió electoralmente bien librado. Es junto con el PRI, aunque en menor medida, de los grandes perdedores de la pasada contienda. Si no le fue peor, fue por la viveza, agudeza y pragmatismo del ex priista y “colosista” Basave Benítez, que consciente del huracán que se acercaba, optó salomónicamente pactar con el blanquiazul, ya que solo estaba condenado al total fracaso, como ocurrió en Zacatecas, Tlaxcala, Puebla, Chihuahua, Tamaulipas, Aguascalientes y Sinaloa.  
            En cambio Morena creció en Zacatecas, Oaxaca, y en Veracruz consiguió posicionarse muy por arriba del PRD. Si bien es cierto, que no se cumplieron las expectativas electorales de Andrés Manuel López Obrador y de algunos analistas, académicos, articulistas y columnistas, no es un mal saldo para Morena, sobre todo si partimos, de que es un partido relativamente nuevo.
            Definitivamente, el gran perdedor, es el PRI; en segundo lugar, el PRD. Ambos institutos políticos están heridos de muerte. Los resultados arrojados en las urnas, fueron contundentes, ni para adonde carajo hacerse. Electoralmente los dos obtuvieron menos votación que en el 2015, aunque el más afectado es el partido negro y amarillo, que a escala nacional perdió miles de votos.
            A pesar de que el PRD ganó con el PAN tres de las 12 gubernaturas que estuvieron en juego, no hay nada que celebrar, como partido político, no solo retrocedió en las urnas, sino que fue desplazado por Morena, y para acabarla de amolar, perdieron la Ciudad de México, tal y como estaba pronosticado.

“SQUOD SCRIPSI, SCRIPSI”
(LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)

            Si el remedo del dirigente priista, que el CEN impuso en diciembre de 2015, me refiero obviamente a Miguel Ángel Valdivia de Dios, tiene dos deditos de materia gris, debe de renunciar, de lo contrario, lo van a correr a patadas. Si no lo habían hecho los priistas, era por el temor a Manlio Fabio Beltrones Rivera, pero después de lo sucedido en la jornada electoral, Valdivia de Dios quedó desamparado.
            Valdivia de Dios debe de entenderlo, se le acabó su suerte. Su permanencia dependía, él lo decía -hasta se esponjaba- retadoramente, de los resultados electorales de la elección.
            Su accidentado y penoso paso por el PRI, concluyó el pasado domingo. Hasta un retrasado mental lo entiende.
            El narcisista de Ángel Solís Carballo, titular del Instituto de Administración Pública (IAP), es un raro espécimen, me cae. Tiene una increíble facilidad para hacer pendejadas y medias. En cuestión de minutos la chorrea. 
            Aparte de desleal, paranoico, soberbio, arrogante, mezquino e hipócrita, es visceral e ingrato.
              Como decimos en el barrio, se pasa de...listo. En su burbuja ha de pensar de que nadie se da cuenta de las estupideces que hace con el propósito toral de golpear a quien se le atraviese en su loca carrera por ocupar un cargo de mayor relevancia y presupuesto, tal y como lo hizo previamente a la inauguración del curso de Periodismo de Datos en la Sociedad del Conocimiento, que organizó la Asociación de Periodistas Tabasqueños (ATP).
            El chiste es que quedó mal con todo el mundo. Y es que su egolatría no le permite ser opacado por funcionarios gubernamentales de mayor nivel, al menos, claro está, que quiera lucirse y deslumbrar a los invitados especiales, como sucedió con el edil Gerardo Gaudiano Rovirosa, que le tocó inaugurar el exitoso evento periodístico, y con el que fue puro amor, como también con el líder de la JUCOPO, José Antonio de la Vega Asmitia.
            Lo lamentable y penoso, que los demás enviados del gobernador Arturo Núñez Jiménez no haya tenido el mismo trato afectivo de quien intentó apoderarse del festejo de la ATP.    
            Está visto y comprobado, que Ángel Solís Carballo, no termina de aprender.

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