miércoles, 6 de agosto de 2014

Opinión / Andrés Llanos / VISION CITADINA / Miér Agosto 06

VISION CITADINA
Andrés Llanos
El PRI es el responsable de la propuesta de convertir los  pasivos laborales en deuda pública; no solo los de PEMEX sino también los de  la CFE.  Deuda que  que asciende a  dos billones de pesos más, que se colgarán al presupuesto público; ese que se forma con  los impuestos de los contribuyentes y las ganancias de la venta petrolera.
Para los diputados que aprueban esta aberración, es muy fácil obtener beneficios por votar a favor del endeudamiento, a costa de perjudicar aún más la precaria economía de los mexicanos, Es muy cómodo aceptar una deuda a nombre de otros que son los que pagarán.
Como si a los mexicanos les hiciera falta que su gobierno le endilgue una carga más, aunada a las reformas que a chaleco ha estado implementando  el gobierno de Enrique Peña, en su intensión de  terminar  de poner a México en charola de plata. Para entregar el país a los inversionistas extranjeros con los que se reunió constantemente siendo gobernador del Estado de México y después como candidato presidencial.
De entrada, el PRI asegura que el endeudamiento no cubre los abusos y excesos evidenciados al dirigente y cacique  del sindicato de trabajadores petroleros  Carlos Romero Deschamps. Argumento que resulta difícil de creer.
Precisamente el PRI es el partido solapador de la corrupción practicada en el sindicato petrolero, donde al paso de los años, se han formado millonarios de a de veras, comenzando por Romero Deschamps que permanece en el cargo desde 1993. Simple y sencillamente el PRI le otorga diputaciones y senadurías plurinominales, para que mediante el fuero constitucional evada las acusaciones de corrupción en su contra.
Pues resulta que con la reforma energética, el revolucionario institucional de la mano de Peña Nieto, prometen un nuevo esquema de democracia, competencia  y transparencia sindical. Aseguran además que le quitan la carga a estas dos empresas, muestras del saqueo y la corrupción generalizada, para que estén en condiciones de competir en igualdad con la iniciativa privada, ¿ pero que culpa tendríamos los mexicanos de heredar la deuda de PEMEX y CFE? . ¿Acaso no ha sido suficiente con lo visto y sufrido?.
Seguramente Romero en calidad de senador priista, puso la condición de aceptar la democratización sindical, a cambio de absorber la deuda en cuestión,
.Pero es un  nuevo golpe a la economía del país y de los mexicanos empobrecidos por la corrupción. Producto de la complicidad de los priistas del gobierno federal y en las cámaras legislativas. Resuelto lo del adeudo, todos contentos.
 Los políticos a tomar recesos, viajes, descansos, a disfrutar de los beneficios obtenidos en las finísimas negociaciones de  apoyo a la deuda para el pueblo.
¿Cómo creerle a los políticos priistas, cuando quieren dar atole con el dedo?  Tal, como lo hacían en el pasado
Aprovechar la oportunidad de la reforma para endilgarle la deuda a los ciudadanos, es un negocio excelente para Romero Deschamps, con el aval y complicidad de su partido, el PRI.
Que nadie se equivoque, ahora todo debe estar en manos de los ciudadanos, porque tanto el PAN  como el PRD, le entran a las “negociaciones de beneficio inmediato” de acuerdo a sus conveniencias.
En lo sucesivo los mexicanos deberán defenderse sin el respaldo de algún partido, si es que desean tener un país, una historia, una familia. A luchar por la dignidad ciudadana, es a lo que estamos llegando, cada vez un poco más. El PRI en el gobierno es un retroceso de la democracia mexicana.

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