miércoles, 10 de mayo de 2017

TIEMPO DE POLÍTICA / Salvador Fernández / Huachicoleros, de cuello blanco / Columna / Miér Ma 10

Tiempo de política


Salvador Fernández
Publicado en el DIARIO DE TABASCO

Huachicoleros, de cuello blanco

Lo que ocurre con los ladrones de combustible en el llamado triangulo rojo que abarca seis municipios del estado de Puebla, desde La Esperanza a Amozoc, “descubre” el avance de las bandas, la corrupción social, la complicidad pública, las debilidades de las instituciones de seguridad nacionales y la interrogante sobre quiénes son los grandes huachicoleros de nuestro país. 

Lo ocurrido en los últimos días en el valle poblano llegó al extremo de que las mafias que han operado en el sur-sureste hayan involucrado a comunidades enteras e incluso a un presidente municipal, el de Atzitzintla. 

-Las bandas que tenían su reducto en el sureste desde hace décadas ahora llegaron al altiplano con una voracidad extrema. 
-Tienen la peculiaridad de corromper el tejido social e involucrar a la sociedad local en su conjunto, incluso mujeres y niños como escudo frente a las fuerzas públicas. 
-La corrupción va más allá de la parte social y policiaca, incluso de corromper al alcalde del municipio de Atzitzintla. 
-Las policías municipales de estas seis comunas son un cero a la izquierda por corrupción, temor u órdenes superiores. Igualmente la policía federal es rebasada y debió entrar el Ejército con dos mil elementos, como si se tratase de una guerra contra un enemigo exterior. 

Y ni así se ha controlado y sometido a estas bandas debidamente equipadas, con poder económico y colaboración total de la población participe y/o beneficiada de la ordeña de los ductos de combustibles. 

-Y como para bailar se necesitan, están los huachicoleros en los ductos y sus cómplices institucionales dentro de Pemex, quienes les informan puntualmente la hora de la corrida del combustible. 

Los ductos no son tanques de almacenamiento. 

No se puede objetar el despliegue contra los ordeñadores en el sureste, huachicoleros en el altiplano y como se les llame en el centro, bajío y occidente del país, pero igualmente se debe mandar al “ejercito” de investigadores de Hacienda, la Secretaría de la Función pública, la Contaduría Mayor de de la Cámara de Diputados, para desmadejar los millonarios contratos otorgados a sus socios, desde la empresa productiva, los grandes robos de cuello blanco. 

El caso de la empresa Odebrecht siembra en el sospechosismo -con toda la presunción de inocencia que dicta la ley- contra el ex director de Pemex y todos aquellos funcionarios que administrativa, jurídica, técnica y los mentes que se quieran, hayan participado en el visto bueno de los contratos.

 TIEMPO FUERA.- Y no se ve por lado alguno a ningún ejército legal, policial, ni militar contra los grandes huachiocoleros institucionales de nuestro país. La cortina de humo está en los ductos. Los señores ladrones detrás de los escritorios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.