miércoles, 10 de mayo de 2017

TABASCO POLÍTICO / José Luis Gutiérrez Gutiérrez / ¡SOLO…NO PUEDE! / Columna / Miér Ma 10

TABASCO POLÍTICO

                                                                                   José Luis Gutiérrez Gutiérrez
                                                                                   jlggutierrez@hotmail.com

¡SOLO…NO PUEDE!

            Ni el PRD ni el MC ni el PT van a sumarse a la campaña de la candidata a la gubernatura de Morena en el Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, y todo por culpa de la intransigencia e intolerancia de Andrés Manuel López Obrador.  
            Va a ser el único responsable de que el abanderado priista, Alfredo del Mazo Maza, gane la elección del próximo 4 de junio. Exactamente dentro de 24 días. Ni un día más ni un día menos. 
            Nunca dejó de despreciarlos, de humillarlos, de insultarlos, de amenazarlos, de llamarlos mafiosos y vendidos. Desde que se desmarcó del PRD, los trató con las puntas de los pies.
            Su soberbia y arrogancia cerraron cualquier resquicio de negociación con quienes en el 2006 y 2012 lo acompañaron en la disputa por la presidencia de la República.
            El ultimátum del tabasqueño de la semana pasada, para que las izquierdas se adhieran, sin condición alguna, al proyecto morenista de Delfina Gómez se perdió, cayó en el vacío.
            Sin el respaldo de sus ex aliados políticos no solo va a perder en la tierra de Enrique Peña Nieto, del grupo Atlacomulco, sino también en Coahuila, Nayarit y muy probablemente en Veracruz, en donde estarán en juego 212 alcaldías.   
            Si Andrés Manuel López Obrador sucumbe electoralmente en estas cuatro entidades, van a mermar seriamente sus posibilidades de arribar a Los Pinos en el 2018. No ganar ninguna de las tres gubernaturas va políticamente a cimbrarlo.   
            Todas sus esperanzas están fundadas y basadas en el Estado de México, pues a diferencia de lo que ocurre con Coahuila y Nayarit, es en tierra mexiquense en donde está en mejores condiciones de ganarle al PRI, pero para ello necesita la suma de las izquierdas, paradójicamente, a las que les ha dado hasta con la chancla, hasta el cansancio, hasta decir: ¡Basta!
            Las mismas fuerzas políticas, que por ningún motivo van ceder, ya que significaría en términos políticos la muerte, sería literalmente suicida para ellos, al contrario, conscientemente va a coadyuvar a que López Obrador y su candidata saboreen, muerdan el polvo de la derrota, de la inminente perdida.
            Irremediablemente para allá se dirige.

“SQUOD SCRIPSI, SCRIPSI”
(LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)

            A pesar de que en octubre van a cumplirse ya 12 años de que Evaristo Hernández Cruz ganó la alcaldía de Centro,Fernando Enrique Mayans Canabal continúa supurando por la herida, no ha logrado superarlo, por increíble que parezca. Sigue traumado, encolerizado.   
            Con escucharlo se nota a simple vista que las vísceras se imponen cuando se refiere de manera soez a quien le ganó la contienda en las urnas en buena lid, no solo a él, sino a su hermano Humberto Domingo Mayans Canabal, quien como enlace de gobierno de Andrés Rafael Granier Melo en el 2006 operó subrepticiamente a favor de su carnal, y ni así pudieron vencerlo. Al final el entonces ex priista obtuvo 113 mil 560 contra 110 mil 974 sufragios. 2 mil 983 votos de diferencia. Suficientes para perder.
            Al mismo que usa de pretexto, de escudo, para esconder su evidente deslealtad hacia Andrés Manuel López Obrador, pues afirma que no se fue a Morena porque ahí está su verdugo.
            No se fue porque es un malagradecido, no por Evaristo Hernández Cruz ni por compañía, como trata estúpidamente de justificar su felonía. ¡Por favor! ¡A quién quiere engañar! Con ese argumento tan, pero tan pendejo. 
            Mejor una de vaqueros…y con chance y hasta nos amanecemos.

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