Armagedón
“No harás injusticia en el juicio; no favorecerás al pobre ni complacerás al rico, sino que con justicia juzgarás a tu prójimo...”
Levítico 19:15
Bajo sospecha…
Alfredo A. Calderón Cámara
La aplicación de nuevo sistema penal acusatorio en Tabasco fue implementado a partir de la Reforma Constitucional de Seguridad y Justicia en junio del 2008; Tabasco para variar, inició cuatro años después con la implementación; o sea, en el 2012 dada la urgencia de estar a tiempo en el punto de partida se invirtieron todos los esfuerzos para crear toda la infraestructura inmobiliaria y fueron horas y horas de capacitación e inversión de recursos en capacitación tanto en la Fiscalía General del Estado de Tabasco (FGE) como en el Tribunal Superior de Justicia ya que la fecha límite para entrar en funciones en todo el país fue fijado para el 18 de junio del 2016; todo, para estar a la altura de proteger y salvaguardar los derechos precisamente de seguridad y justicia de la sociedad; luego entonces, ha sido una de las prioridades de las políticas públicas del gobierno de Tabasco.
Aún con todo y la cooperación que desde la Fiscalía, como del Tribunal Superior de Justicia se dan y que no han sido escasos los esfuerzos por llenar los vacíos de profesionalización en todos los rubros; los titulares de estas dependencias tienen que estar luchando con las actitudes, egos, talantes, posturas, procederes y aún soberbias de quienes tienen en sus manos la justicia en Tabasco. En ambos sentidos, se ha sabido que hay jueces que ante las fallas, taras e insuficiencias en la integración de las carpetas por parte de la Fiscalía, al observar la evidencia y actitud delincuencial de los presuntos inculpados asumen su responsabilidad y no pocas veces durante las audiencias subsanan las deficiencias para tratar de enderezar el curso de los juicios y poder llegar a buen término contra la delincuencia.
Un caso llama la atención por la forma en que Ludwin Ovando Ramón, juez de control del nuevo sistema penal acusatorio dejó en libertad a presuntos secuestradores de la banda “Los Almeida” arrestados en flagrancia y con armas de fuego de grueso calibre, porque la FGE no subsano las deficiencias de las argumentaciones como fue el nombre de la víctima secuestrada y que según el criterio del juez fue suficiente para otorgar la libertad de los presuntos secuestradores. Habrá que tomar en cuenta que se trata de un asunto de escándalo público el cual fue tema de nota roja a nivel nacional y que según declaraciones del Fiscal General, Fernando Valenzuela: “Estamos preocupados por la falta de sensibilidad social de un juez que sabe perfectamente que estamos ante una banda extremadamente peligrosa (Los Almeida), que hay flagrancia, y el fiscal del Ministerio Público le pidió no perder de vista la tentativa de secuestro, que hay una persona (el empresario) batallando por salvar su vida porque tiene una lesión, y no escuchó”.
Es evidente que el juez Ludwin Ovando Ramón se ha hecho famoso por no ceder ni un centímetro en resolver todo bajo su “riguroso criterio”, tan cerrado y caprichoso como el caso de “Los Almeida” que fue escándalo a nivel nacional, un juez que lejos de cooperar para subsanar las deficiencias, mejor opta por exhibir cada vez que puede a la FGE sin tomar en cuenta que lejos de condenar a los presuntos secuestradores, los dejó en completa libertad quedando su misma actuación: bajo sospecha…
EL SEPTIMO SELLO
La metodología para implementar el Sistema Acusatorio se sustentó en diversos ejes rectores para lograr la meta trazada; sin embargo, otros factores no previstos, han contaminado el buen accionar de dicho sistema en Tabasco: uno, grupos facticos de poder al interior tanto de la Fiscalía como del Poder Judicial que por años se sirvieron de su autoridad informal o su capacidad de presión para influir tanto jurídica cómo políticamente para sus fines o intereses, ya que sabían que de aplicarse este sistema de manera simultánea y en los tiempos previstos, todo el mecanismo de ejecución es trastocado y socavado sus fines de justicia y seguridad…
LA SEPTIMA TROMPETA
La exacta colaboración interinstitucional entre Fiscalía y Poder Judicial logró cumplirse la meta; no obstante, desde su entrada hasta nuestros días, por jueces como Ludwin Ovando Ramón, el nuevo sistema de justicia penal acusatorio es una llaga en el dedo gordo del pie, que no termina de sanar. También puede revisar esta columna en el portalhttp://www.elimparcialdetabasco.com/. A sus órdenes al teléfono 9932951489
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