lunes, 3 de septiembre de 2018

#TABASCOPOLÍTICO / José Luis Gutiérrez Gutiérrez / ¡¡INAUDITA, SED DE VENGANZA!! / #Columna / #Lunes #Septiembre 03

TABASCO POLÍTICO

                                                                                   José Luis Gutiérrez Gutiérrez
                                                                                   jlggutierrez@hotmail.com


¡¡INAUDITA, SED DE VENGANZA!!

            Aunque públicamente no lo aceptan, en secreto, la mayoría de los diputados electos se frotan las manos por revisar las cuentas públicas de 2017 de los tres poderes del Estado de Tabasco, de cada uno de los 17 municipios y de los demás entes fiscalizadores.   
            Los anima una inaudita insaciable sed de venganza.
            Están segurísimos de que van a recabar las pruebas necesarias para abrirles proceso penal, civil y administrativo a más de un funcionario “núñista” y municipal.
            No solo por motivos políticos, sino porque al igual que el grueso de los tabasqueños, y avecindados aquí, están convencidísimos de que más de una docena de servidores públicos de primer, segundo y tercer nivel, se enriquecieron con el erario.
             Existe en el imaginario colectivo de que un buen número de colaboradores de este gobierno salieron más cínicos y sinvergüenzas que los que burdamente se enriquecieron con el exgobernadorAndrés Rafael Granier Melo.
            Como también hay la certeza de que algunos parlamentarios de la LIII Legislatura van a revisar exhaustivamente -centavo tras centavos- las partidas presupuestales que les fueron asignadas el año pasado a cada una de las dependencias gubernamentales. Lo mismo harán con los municipios y demás órganos descentralizados y autónomos.
            En el equipo cercano de Adán Augusto López Hernández afirman que en el gobierno nuñista hay un déficit público más grande que el que dejo su antecesor en el 2012.
            Claro…qué, del dicho al trecho, hay un gran trecho. En más de una ocasión hemos sido testigo de situaciones parecidas en las que no ocurre absolutamente nada. De que todo fue más mediático y político que real.
            Para enjuiciarlos van a necesitar pruebas fehacientes, contundentes, determinantes y concluyentes.
          Si las hay, no habrá impunidad -quiero pensar- para ninguno de los que indebidamente usaron los recursos públicos para beneficiarse, como en otras tantas ocasiones, y en las que al final del día, resultó que política mató a derecho.
            En contraposición a otros tiempos, el PRD por ahora no tiene nada qué negociar. Su presencia en el Congreso local es insignificante, simbólica, como la de los demás partidos políticos con curules plurinominales, y para acabarla de amolar, el PRI también está ansioso por sentar en el banquillo de los acusados a los que ilegalmente amasaron fortunas.
            A los que, en el 2012, los derrotaron en las urnas.
            Si usted fue de los funcionarios nuñistas que les clavaron los dientes a los dineros del pueblo, no quisiera estar en sus zapatos.
            Los que ganaron, quieren sangre.

“SQUOD SCRIPSI, SCRIPSI”
(LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)

            Estoy segurísimo qué si la diputada plurinominal del PRD, Dolores Gutiérrez Zurita, no hubiera estado más de cuatro años al frente de la coordinación de Comunicación Social y Relaciones Públicas del Gobierno del Estado de Tabasco (CSYRPET), jamás habría propuesto donar los tres años de su sueldo como legisladora a la secretaría de Salud.
            Ahora lo hace, porque económicamente ya no tiene problema alguno.
            Para nadie es un secreto, que sus broncas de dinero terminaron cuando el 31 de diciembre de 2012 el gobernador Arturo Núñez Jiménez la integró a su gabinete.
            Hoy, con la tranquilidad económica que dan los negocios hechos a la sombra del poder, se puede irresponsablemente asumir actitudes oportunistas y populacheras como la que se aventó la ex titular de la CORAT.
            El problema de Dolores Gutiérrez Zurita es que también está acusada de corrupta. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario